Revista Obsidiana 004. Colette Urbajtel
Doctora en Economía y fotógrafa franco-mexicana, Colette Urbajtel llegó a México en 1959 como parte de un programa de intercambio cultural franco-mexicano para realizar su investigación doctoral. Al año siguiente conoció a Manuel Álvarez Bravo, un encuentro decisivo para su vida y para su profunda vinculación con la fotografía.
De 1969 a 1988 trabajó activamente en el Fondo Editorial de la Plástica Mexicana, colaborando con figuras clave del ámbito artístico y fotográfico del país. Realizó tres exposiciones en esta institución, en 1980, 1990 y 2007, y su obra también ha sido presentada en ciudades como Nueva York, París, Londres, California, Pekín, Shanghái, Kioto y Yokohama.
Su fotografía es una contemplación sutil de la vida cotidiana, donde la realidad más simple se convierte en un enigma. Cada imagen abre un espacio para la duda, la curiosidad y la emoción silenciosa. Su mirada transforma lo cercano en una revelación perdurable.
“De niña solía recortar o componer escenas y objetos en la calle o en cualquier lugar. Creo que la composición es innata y personal en cada fotógrafo. He visto escenas dramáticas y paisajes magníficos. Evito las imágenes demasiado crueles o excesivamente sentimentales. Al pensar en mi juventud, siento alivio por haber vivido alejada de los horrores del mundo y por haber dejado la economía para dedicarme a la fotografía. ¿Destino o coincidencia? Mis fotografías muestran lugares tranquilos, pequeños acontecimientos, a veces divertidos o irónicos, plantas, animales e incluso insectos. Fotografía lo que me rodea o aquello que encuentro cuando salgo. Solo presiono el obturador impulsada por una fuerza irresistible, porque creo que una simple mirada no siempre produce una buena fotografía. La composición es instintiva.”
— Colette Urbajtel.
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